Hipnosis aplicada al desarrollo personal
¿Por qué evitar aquello que tememos puede mantener el miedo?
María Cabo · 29 de septiembre de 2026
Evitar aquello que nos produce miedo funciona muy bien a corto plazo. Precisamente por eso puede convertirse en parte del problema.
Imagina que tienes miedo a los ascensores. Llegas a un edificio y tienes dos posibilidades: ascensor o escaleras. Solo con pensar en entrar en el ascensor notas cómo aumenta la tensión.
Eliges las escaleras. Y ocurre algo inmediato: te sientes mejor. Ese alivio es importante para entender cómo puede mantenerse una fobia.
El cerebro aprende del alivio
Nuestro cerebro presta mucha atención a lo que ocurre después de nuestras acciones. Si evitamos algo que nos produce miedo y la ansiedad desaparece inmediatamente, aprendemos una asociación muy potente: evitar equivale a seguridad.
La siguiente vez tendremos todavía más razones para evitarlo. Y así puede formarse un círculo: miedo, evitación, alivio y más evitación.
A corto plazo funciona. A largo plazo puede reforzar la idea de que aquello que evitábamos realmente era peligroso.
Nunca comprobamos qué habría ocurrido
Existe otro problema. Si siempre evitamos una situación, nunca damos al cerebro la oportunidad de aprender algo nuevo.
Volvamos al ascensor. Si siempre subimos por las escaleras, nuestro cerebro nunca puede experimentar: entré, sentí nervios, permanecí allí y finalmente salí sin que ocurriera aquello que temía.
Esa experiencia es importante. Por eso las intervenciones basadas en exposición cuentan con un respaldo científico especialmente sólido para las fobias específicas. En ellas, la persona se aproxima de forma planificada a aquello que teme para favorecer nuevos aprendizajes.
Diferentes metaanálisis han encontrado efectos importantes tanto con programas de varias sesiones como con determinadas intervenciones intensivas de una sola sesión.
Y antes de la situación aparece la imaginación
Las fobias no comienzan necesariamente cuando estamos delante de aquello que tememos. Pueden empezar mucho antes.
Una persona que tiene que volar el sábado puede empezar a sentir ansiedad el lunes. Imagina turbulencias, piensa en estar atrapada, visualiza todo aquello que podría salir mal.
Sin darse cuenta, puede pasar varios días ensayando mentalmente el escenario que más teme. Y el cuerpo responde a esas imágenes.
Prestamos atención a las señales de peligro
Cuando estamos asustados, nuestra atención cambia. Empezamos a buscar información relacionada con la amenaza.
Si tenemos miedo a volar, quizá prestemos una atención extraordinaria a cada ruido del avión. Si tememos conducir, podemos interpretar cualquier movimiento de otro vehículo como una señal de peligro.
Si tenemos miedo a desmayarnos, podemos observar continuamente nuestras propias sensaciones físicas. Cuanto más buscamos una señal, más fácil es encontrarla. Y el círculo continúa.
Crear un aprendizaje diferente
Trabajar con una fobia implica precisamente romper ese ciclo. No necesariamente enfrentándonos de golpe a aquello que más miedo nos da.
En contextos terapéuticos, la exposición suele realizarse de manera estructurada y adaptada a cada persona. El objetivo es permitir que el cerebro incorpore nueva información.
Puedo sentir miedo y permanecer aquí. Una sensación incómoda no significa necesariamente peligro. No necesito escapar inmediatamente.
Poco a poco, la relación con esa situación puede empezar a cambiar. Porque nuestro cerebro no solo aprende miedo.
“También puede aprender seguridad, tolerancia y nuevas formas de responder.”
Las fobias pueden formar parte de un trastorno de ansiedad. Cuando producen un sufrimiento importante o limitan significativamente la vida cotidiana, es recomendable acudir a un profesional sanitario especializado.
Escrito por
María Cabo
Hipnosis y desarrollo personal en Sueca (Valencia) y online.
Series de lectura
Fobias y miedo aprendido
- 01¿Qué es realmente una fobia?Tener miedo es humano. Una fobia aparece cuando ese miedo se vuelve desproporcionado y empieza a condicionar lo que hacemos.
- 02¿Por qué evitar aquello que tememos puede mantener el miedo?Evitar aquello que nos produce miedo funciona muy bien a corto plazo. Precisamente por eso puede convertirse en parte del problema.
- 03Hipnosis y fobias: aprender una respuesta diferenteUna fobia puede sentirse como una reacción automática. La hipnosis permite trabajar con esa parte más automática de la experiencia.
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